Hacia más ocultos lugares....

Este es un blog orientado a la difusión de la Parapsicología. Se tratará sobre investigaciones de campo, investigaciones teóricas y experimentos de laboratorio. Se estudiará sobre procedimientos experimentales , metodología de investigación, estadísticas, física , Psicología y todas los conocimientos científicos que ayuden a comprender los fenómenos paranormales. También se mencionará las diferentes terapias alternativas como así también temas como ufología, demonología, etc.

viernes, 29 de febrero de 2008

avistamientos en masa de ovnis en Lima

sobre espiritus...

La clasificación de los espíritus está basada en su grado de progreso, en las cualidades que han adquirido y en las imperfecciones de que han de despojarse aún.
Esta clasificación, además, no es absoluta; cada categoría no ofrece en su conjunto más que un carácter relevante; pero la transición es insensible de un grado a otro, y en los límites desaparece el matiz, como en los reinos de la naturaleza, en los colores del arco iris y también como en los diferentes periodos de la vida del hombre. Se puede, pues, formar un número mayor o menor de clases, según el aspecto que se elija para considerar esta cuestión.

Los espíritus admiten, generalmente, tres categorías principales o tres grandes divisiones.
En la tercera, que está al principio de la escala, vienen comprendidos los espíritus imperfectos, caracterizados por el predominio de la materia sobre el espíritu y la propensión al mal.
Los de la segunda están caracterizados por el predominio del espíritu sobre la materia y por el deseo del bien, y comprende los espíritus buenos.
La primera, en fin, comprende los espíritus puros, que han alcanzado el grado máximo de perfección.
Esta división es perfectamente racional y presenta caracteres bien distintos, y no nos tocaba a nosotros más que hacer visibles, por medio de un número suficiente de subdivisiones, los principales matices del conjunto, y es lo que hemos hecho con el concurso de los espíritus, cuyas benévolas instrucciones nunca nos han faltado.
Véase ahora la definición de los espíritus imperfectos:
Tercer orden. Espíritus imperfectos

Caracteres generales.— Predominio de la materia sobre el espíritu, propensión al mal, ignorancia, orgullo, egoísmo y todas las malas pasiones que de él derivan.
Tienen intuición de Dios, pero no lo comprenden.
Todos no son esencialmente malos, y en algunas abundan más la ligereza, la inconsecuencia y la malicia que la verdadera perversidad. Unos no hacen bien ni mal; pero por lo mismo que no practican el bien, demuestran su inferioridad. Otros, por lo contrario, se complacen en el mal, y están satisfechos cuando hallan ocasión de hacerlo.


Pueden reunir la inteligencia a la perversidad y a la malicia; pero, cualquiera que sea su desarrollo intelectual, sus ideas son poco elevadas y sus sentimientos más o menos abyectos.
Semejantes espíritus ven la dicha de los buenos, siéndoles este espectáculo un tormento incesante, puesto que experimentan todas las angustias que pueden producir la envidia y los celos.
Puede dividirse en cinco clases principales.
1 clase. ESPÍRITUS IMPUROS.— Son propensos al mal y lo hacen objeto de sus maquinaciones. Como espíritus dan consejos pérfidos, promueven la discordia y la desconfianza, y, para engañar mejor, toman todas las apariencias. Se apoderan de los caracteres bastante débiles para seguir sus excitaciones, a fin de arrastrarlos a su perdición y están satisfechos cuando consiguen retardar su progreso, haciéndoles sucumbir en las pruebas que sufren.
Ciertos pueblos los han considerado como divinidades maléficas, y otros los designan con los nombres de demonios, genios malos y espíritus del mal.
Los seres vivientes a quienes animan durante la encarnación, son dados a todos los vicios que engendran las pasiones viles y degradantes, tales como: el sensualismo, la crueldad, la bellaquería, la hipocresía, la codicia y la sórdida avaricia. Hacen el mal por el placer de hacerlo, sin motivo la mayor parte de las veces, y por aversión al bien escogen casi siempre sus victimas entre las personas honradas. Cualquiera que sea el rango social que ocupen, son azote de la humanidad, y el barniz de la civilización no los libra del oprobio y de la ignominia.
Delincuentes natos.
2 clase. ESPÍRITUS LIGEROS.— Son ignorantes, malignos, inconscientes y burlones, y en todo se entrometen, y responden a todo sin cuidarse de la verdad. Se complacen en ocasionar pequeños pesares y alegrías, en chismear, en inducir maliciosamente a error por medio de mixtificaciones y en hacer travesurillas. A esta clase pertenecen los espíritus llamados vulgarmente duendes, trasgos, gnomos y diablillos, todos los cuales dependen de los espíritus superiores que frecuentemente los ocupan como nosotros a nuestros criados.
En las comunicaciones con los hombres, su lenguaje es a veces ingenioso, y chistoso, pero casi siempre superficial, y aprovechan las extravagancias y las ridiculeces que exponen en frases mordaces y satíricas. Cuando usurpan algún nombre, lo hacen más por malicia que por perversidad.
Delincuentes habituales.
3 clase. ESPÍRITUS DE FALSA INSTRUCCIÓN, (seudo sabios).— tienen conocimientos bastante vastos, pero creen saber más de lo que realmente saben. Habiendo progresado algo en diversos sentidos, su lenguaje tiene cierto carácter grave que puede engañar acerca de las preocupaciones y de las ideas sistemáticas de la vida terrestre, una mezcla de verdades y errores absurdos, en medio de los cuales se descubren la presunción, el orgullo, los celos y la terquedad de que no han podido emanciparse.
Esta categoría es intelectual y no moral, al menos en la intensidad delictuosa.
4 clase. ESPÍRITUS NEUTROS.— No son ni bastante buenos para practicar el bien, ni bastante malos para hacer el mal; se inclinan Igualmente al uno y al otro y no se sobreponen a la condición vulgar de la humanidad ni moral, ni intelectualmente. Tienen apego a las cosas de este mundo, cuyas alegrías groseras echan de menos.
Son delincuentes ocasionales y hasta habituales en ciertas clases de inmoralidades que no sean muy antisociales. En esta clase que es moralmente débil, habrá que colocar también a los delincuentes locos poseídos y a los pasionales.

5 clase. ESPÍRITUS GOLPEADORES Y PERTURBADORES. — Propiamente hablando, no forman una clase distinta, si se toman en consideración sus cualidades personales, y pueden pertenecer a todas las clases del tercer orden. A menudo anuncian su presencia por efectos sensibles y físicos, como golpes, movimiento y desarreglo anormal de los cuerpos sólidos, agitación del aire, etc. Parece que están más apegados a la materia que los otros y que son los principales agentes de las vicisitudes de los elementos del globo, ya obren en el aire, en el agua, en el fuego, ya en los cuerpos duros, ya en las entrañas de

la Tierra. Cuando estos fenómenos tienen un carácter Intencional inteligente, se conoce que no son debidos a una causa fortuita y física. Todos los espíritus pueden producirlos; pero los elevados los confían por lo general a los espíritus subalternos, más aptos para las cosas materiales que para las inteligentes, y cuando los primeros creen oportunas las manifestaciones de este género, se sirven de los segundos como de auxiliares.
El segundo orden es de los espíritus buenos y el primero, el de los espíritus puros. Ya aquí no encontramos delincuentes.

Segundo orden. Espíritus buenos.
Caracteres generales.— Predominio del espíritu sobre la materia y deseo de hacer el bien. Sus cualidades y poder para practicarlo están en proporción del grado a que han llegado, poseyendo unos la ciencia, otros la prudencia y la bondad, y reuniendo los más adelantados el saber y las cualidades morales. No estando aún completamente desmaterializados, conservan más o menos, según su rango, los vestiglos de la existencia corporal, ya en la forma del lenguaje, ya en sus costumbres, en las que se llega a descubrir algunas de sus manías, ya que de no ser así, serían espíritus perfectos.
Comprenden a Dios y el infinito, y gozan ya de la felicidad de los buenos; son dichosos cuando hacen el bien e Impiden el mal, y el amor que los une es para ellos origen de una dicha Inefable no alterada por la envidia, por los remordimientos, ni por ninguna de las malas pasiones que atormentan a los espíritus imperfectos, pero todos han de sufrir pruebas hasta que alcancen la perfección absoluta.
Como espíritus, suscitan buenos pensamientos, alejan a los hombres del camino del mal, protegen, durante la vida, a los que se hacen merecedores de protección y neutralizan la influencia de los espíritus imperfectos en aquellos individuos que no se complacen en tolerarla.
Las personas en quienes se encarnan son buenas y benévolas para con sus semejantes, no ceden al orgullo, al egoísmo y a la ambición, y no sienten el odio, rencor, envidia ni celos, practicando el bien, por el bien mismo.
A este orden pertenecen los espíritus conocidos en las creencias vulgares con los nombres de genios buenos, genios protectores y espíritus del bien. En tiempo de superstición y de ignorancia se les ha elevado a la categoría de divinidades bienhechoras.
Se les puede dividir en cuatro grupos principales.
1 clase. ESPÍRITUS BENÉVOLOS.— Su cualidad dominante, es la bondad; se complacen en prestar servicios a los hombres y protegerlos, pero su saber es limitado, pues han progresado más moral que intelectualmente.
2 clase. ESPÍRITUS SABIOS.— Lo que principalmente los distingue es la extensión de sus conocimientos. Se ocupan menos en las cuestiones morales que en las científicas, para las cuales tienen más aptitud; pero sólo consideran la ciencia utilitariamente, y no obedecen, al hacerlo, a ninguna de las pasiones propias de los espíritus imperfectos.
3 clase. ESPÍRITUS PRUDENTES.— Las más elevadas cualidades morales son su carácter distintivo. Sin que sus conocimientos sean limitados, están dotados de aquella capacidad que proporciona un juicio recto de los hombres y de las cosas.
4 clase. ESPÍRITUS SUPERIORES.— Reúnen la ciencia, la prudencia y la bondad. Su lenguaje, que sólo benevolencia respira, es constantemente digno, elevado y a menudo sublime. Esa superioridad los hace más aptos que los otros para darnos las nociones más exactas acerca de las cosas del mundo incorporal, dentro de los límites de aquello que es licito saber al hombre. Se comunican voluntariamente con los que de buena fe buscan la verdad y cuya alma está bastante emancipada de los lazos terrestres para comprenderla, pero se separan de los que sólo obran por curiosidad o a quienes la influencia de la materia distrae de la práctica del bien.
Cuando, por excepción, encarnan en

la Tierra, es para realizar una misión de progreso, y nos ofrecen el tipo de perfección a que puede aspirar la humanidad en este mundo. Tercer orden. Espíritus puros.
Caracteres generales.— Influencia de la materia, nula; superioridad intelectual y moral, absoluta con respecto a los espíritus de otros órdenes.
Primera y única clase.— Han recorrido todos los grados de la escala y se han despojado de todas las impurezas de la materia. Habiendo alcanzado la suma de perfección de que es susceptible la criatura, no han de sufrir pruebas ni expiaciones, y no estando obligados a la reencarnación en cuerpos perecederos viven la vida eterna en el seno de Dios.
Gozan de una dicha Inalterable, porque no sienten las necesidades ni están expuestos a las vicisitudes de la vida material: pero aquella dicha no consiste en la ociosidad monótona de una contemplación perpetua. Son mensajeros y ministros de Dios, cuyas órdenes, acerca de la conservación de la armonía universal, ejecutan; dirigen a todos los espíritus que les son inferiores, les ayudan a perfeccionarse y les señalan su misión. Para ellos, es ocupación agradable la de asistir a los hombres en sus apuros y excitarlos al bien o a la expiación de las faltas, que les alejan de la felicidad suprema. Se les designa a veces con los nombres de ángeles, arcángeles o serafines.
Los hombres pueden comunicarse con ellos, pero sería muy presuntuoso el que pretendiese tenerlos constantemente a sus órdenes.

sobre los niños indigos...

Nuevos Seres de Luz están poblando la Tierra con un alto potencial intelectual y una nueva conciencia interna. Estos niños vienen con la misión de romper los antiguos esquemas sociales que atan a la humanidad para lograr mediante la transformación de la humanidad abolir la infelicidad en la Tierra.
Desgraciadamente, este tema aunque no es nuevo, permanece todavía oculto ante los ojos de la generalidad de la gente. Nosotros creemos que es necesario conocer la esencia de estos niños, para estar a la altura de las circunstancias y no obstaculizar su proceso de evolución y el cumplimiento de su misión. Como padres, guías y maestros, podemos colaborar en esta bellísima labor.

Al tratar con niños de una nueva conciencia, los adultos nos veremos obligados a cambiar los antiguos patrones educacionales para darles a nuestros niños la libertad de expresión y de acción que mueve su alma, su esencia y su corazón.


Nuevos Niños, Nuevos Hombres

Una nueva raza humana, más sensible y democrática, menos autoritaria y manipuladora, ya comienza a poblar el Planeta. Se trata de seres especiales aunque tan terrenales como sus padres. Solo que, a diferencia de estos, traen consigo la tarea de propulsar cambios en la humanidad.


Bautizados como Niños Indigo, estos muchachos tienen la capacidad de ver mas allá de los espectros de la Luz, escuchar todo tipo de sonidos, incluso su propio fluido sanguíneo, y denotan una destacada hipersensibilidad táctil. “Los Niños índigo, como su nombre lo sugiere, no son Niños azules, sino que se les denomina así porque su aura, o campo energético, tiende a reflejarse dentro de los colores añiles, azules, manifestando la utilización de centros energéticos superiores”, asegura Maria Dolores Paoli, especialista en Psicoespiritualidad.

Es por esto que se les adjudican grandes dosis de intuición, que se demuestra en el desarrollo de la telepatía, cualidades para predecir el futuro, y hasta reconocer la presencia de seres etéreos como hadas y duendes a su alrededor. Además, algunos menores llegan al mundo con el don de la sanación.

Pero, por qué vienen al planeta Tierra?

La Psicoespiritualidad es un concepto relativamente nuevo, que se refiere a la psicología transpersonal, donde se unen el conocimiento del Ego con el conocimiento del alma. Y según Paoli, la llegada de estos “nuevos hombres” no es casualidad, sino que tienen una tarea muy específica por delante. “Porque son puentes entre la tercera y cuarta dimensión, y el verdadero cambio lo activan en la familia, en el hogar”, señala.

A juicio de la especialista, estos niños llegan al planeta con la misión de aumentar la rata vibratoria, y poseen mejores condiciones biológicas para manejar las impurezas creadas por el hombre, incluso un potencial de cambio en su ADN.

“Científicamente ya tenemos confirmación del cambio que aportan estos chicos, manifestándose en la activación de 4 códigos más en el ADN. Lo normal en los humanos es tener 4 núcleos que, combinados en sets de 3, producen 64 patrones diferentes, llamados códigos. Los humanos tenemos 20 de esos códigos activados que proporcionan toda la información genética. Exceptuando 3 códigos, que son los códigos de arrancar y parar como si fuese una computadora”, añade la especialista venezolana.

Hasta ahora la ciencia ha considerado a estos códigos desactivados con programas remotos que hoy en día no necesitamos. Pero aparentemente los niños índigos nacen con un potencial de activación de cuatro códigos más, que se denota en un claro fortalecimiento del sistema inmunológico.

Esto ha quedado demostrado en estudios realizados en la Universidad de California (UCLA). Algunos de estos experimentos han consistido en mezclar células de niños índigos con dosis letales de virus de Sida y con células cancerosas, que no tuvieron efecto alguno en las células de los infantes. “La conclusión es que estos pequeños vienen con un sistema inmunológico fortalecido, manifestando inmunidad a las enfermedades”.

Para la especialista, los Niños Indigo (termino reconocido a nivel internacional) nacen en cualquier clase socioeconómica y se caracterizan, básicamente, por poseer un nuevo estado de conciencia.

Sin embargo, destaca Paoli, ciertos rasgos físicos distinguen a los niños azulados del nuevo mundo: “Son más delgados, tienen ojos grandes, ligeramente abultado el lóbulo frontal, por lo general zurdos o ambidiestros. Comen poco, e incluso, algunos son vegetarianos por no soportar la carne”, añade.

Y es que, según estima Paoli, en 1999 esta nueva raza ya abarcaba el 80% de la población infantil mundial, por lo general en querubines menores de diez años de edad.

De acuerdo a Paoli, la crianza y los valores que se transmitan a los niños de la actualidad, requiere de parte de padres y especialistas una revisión. Y para ello hay que tomar en cuenta, ante todo, que las criaturas de la Nueva Era no aceptan la imposición ni la autoridad, rechazan la manipulación, la inautenticidad y la deshonestidad. Tampoco aceptan los viejos trucos de la disciplina basados en crear temor y culpa.

“A estos pequeños seres les gusta ser tratados y honrados como individuos” apunta Paoli en su Material de Apoyo para la Educación de los Niños del Futuro. Por ello la especialista considera que la crianza emocional debe basarse en la visibilidad y transparencia.

“A los los niños índigo no se les debe avergonzar ni culparlos, mentirles ni gritarles. Por el contrario, hay que preservarles la autoestima. Se les debe brindar la posibilidad de elegir y, al mismo tiempo, evitar la comparación. Deben recibir disciplina sin emoción”, agrega la psicóloga.

Otras características importantes para la crianza emocional de los infantes es estimular su excelencia, mas no la competencia entre individuos. Y, además, involucrar el buen humor. Según Paoli, existen palabras claves durante el proceso de enseñanza de los pequeñines, de acuerdo a su edad biológica, basados en las Siete Leyes Espirituales para los Padres. Por ejemplo:

Hasta el primer año de vida: los vocablos esenciales son amor, afecto y atención. “A los bebes hay que tocarlos, abrazarlos, proveerles mucha seguridad y, además, jugar con ellos”, explica.

Entre el primer y segundo año: Hay que resaltar los términos libertad, respeto y estimulo. “Durante esta etapa se prueba el desapego a los padres. No hay que condicionarlos a travás del temor. Hay que evitar que el niño conecte el dolor como sinónimo de malo, de debilidad. Si así fuese no habría espacio para el crecimiento espiritual”, afirma Paoli.

Entre los 2 y 5 años: Merecimiento, explorar y aprobar, son las palabras claves, época de transición entre el Yo Soy y el Yo puedo. “Si le reprimimos el sentirse poderoso no se lograra que sea un adulto capaz de enfrentar cualquier reto”, enfatiza la especialista.

Entre los 5 y 8 años: el niño ya asimila conceptos más abstractos. Por ello hay que manejar los términos dar, compartir, aceptación, verdad y no juzgar. “A ellos les encanta compartir cuando sienten amor. Si se les enseña que para dar tienen que perder algo, entonces no aprenden el verdadero significado de dar. En cuanto a la verdad, deben aprender que va acompañada de un sentimiento agradable y no como antesala a un problema, en caso de ocultarla”.

Entre los 8 y 12 años: El niño ahora convertido adolescente, requiere que los padres manejen términos como la experiencia, la responsabilidad y el estar alerta. “Los que aprendieron las lecciones de la crianza espiritual, entonces reflejarán la confianza de sus padres. De lo contrario, se encontrara confuso, cederá a las presiones amistosas y buscará experiencias indiscriminadas”.

De acuerdo a Paoli, los colegios y demás centros educativos, deben estar atentos para reconocer la presencia de niños índigos dentro de los salones escolares. A su juicio, estos particulares alumnos no funcionan con los métodos de enseñanza tradicionales. Por el contrario, “aprenden de forma reflexiva y participativa, mas no mediante la memorización. Por ello no extraña que a muchos de estos pequeñines se les califique como niños problemas, ya que se dispersan con gran facilidad durante las clases”.

sobre fantasmas...existen??

¿Qué es un fantasma?
Podríamos definir el término “FANTASMA” como la representación visual, acústica o táctil del cuerpo no físico de una persona fallecida que, por diferentes motivos o circunstancias de su transitar como ser humano por el mundo de la vida, se ve aferrado a la misma bajo otra forma de existencia no física, manifestándose de diferentes formas ante seres humanos (familiares o amigos dependiendo del grado de vinculación entre ellos u otras personas y desconocidas para éste ente) y en determinados lugares dependiendo de la carga psíquica existente para ellos y en ellos.




En la obra Las Fuerzas Físicas de la Mente (Editorial Sal Térrea, 1969), Oscar González Quevedo define el concepto de Fantasmogénesis como “el fenómeno de la producción ectoplásmica de un fantasma, al menos en apariencia entero, de persona, animal o cosa. El fantasma tiene cierta consistencia material, aunque es más o menos tenue, transparente, con poquísimo peso con relación al modelo reproducido. No es necesario decir que ocurrieron fraudes y tentativas de engaño, lo que dio mayor mérito a la comprobación de los fenómenos auténticos. La formación del fantasma es un fenómeno de ideoplastia, plastificación externa de la imagen inconsciente que tiene el médium, y dependiente de éste en todo: peso , materia, movimiento, sensibilidad, etc. Este fenómeno está, por lo tanto, clasificado entre los extra-normales”.

Cuando el fallecimiento de un ser se completa, de su cuerpo físico se supone que se desprenden los cuerpos etéreos (cuerpo mental, emocional y espiritual). Estos tres cuerpos que forman una unidad llamada CUERPO ETÉREO forman lo que se denomina el Cuerpo Astral. Se han constatado que tras el fallecimiento de una persona el cuerpo físico pierde (aproximadamente) unos 150 gramos de peso que muchos presuponen que se podría tratar del peso del cuerpo astral. No obstante todo esto no es más que un planteamiento especulativo. Es evidente y también se ha comprobado que esa pérdida de peso es común en todos los fallecidos y, en principio, no se debe a ninguna causa aparentemente explicable (perdida de tejidos, volumen de aire en los pulmones, líquidos o fluidos corporales, etc…)

El cuerpo astral, conformado por el mental, el emocional y el espiritual, tiene la capacidad de “despedirse” de sus seres queridos y de recorrer el mundo físico volando, así como los hechos que experimentó en vida. Una vez que el cuerpo astral hace lo que cree que tenía que hacer (en nuestra vida y en nuestro mundo de Vida), el cuerpo espiritual lo abandona y asciende a la dimensión luminosa que se vislumbra en los viajes astrales y en las experiencias de pre-muerte, dejando atrás al cuerpo mental y al cuerpo emocional. El cuerpo mental y el cuerpo emocional, entonces, conforman el cuerpo de lo que conocemos como fantasma o espíritu desencarnado, y este fantasma, sin la insuflación del espíritu esencial, comienza a desgastarse. El fantasma piensa y recuerda, y se puede manifestar y actuar en nuestro mundo físico a través de un médium, una casa encantada o una persona sensible para cumplir una promesa, para instruir o inspirar a un humano vivo, o para conseguir, a través de los vivos, lo que ya no puede conseguir como muerto.

Pero llega un momento en el que el cuerpo mental se despega del cuerpo emocional, y se reúne con el cuerpo espiritual, ya sea para vivir en el más allá o para renacer en la Tierra, y deja al cuerpo emocional solo. Este cuerpo emocional se convierte, al perder la capacidad de pensar y razonar, en un fantasma emocional, que sólo actúa por deseos y emociones, sin saber qué es lo que hace ni qué es lo que quiere, y, dependiendo de sus emociones, actuará sobre los seres vivos de la Tierra. A veces sólo se dedica a vagar e impresionar a las personas sensibles, pero en otras ocasiones llega a causar verdaderos problemas a los vivos. Este tipo de fantasma es el más común, y a él se debe que las religiones de todos los tiempos hayan considerado seres perversos y malignos. Su tiempo de duración en la Tierra puede ser muy largo si está protegido por una estructura material, como una casa o castillo. Son muy asustadizos y débiles e incluso la indiferencia de los vivos pueden llegar a destruirlos.

El cuerpo emocional está más apegado a la Tierra de los vivos y es que más trabajo le cuesta salir del mismo. Mientras se mantenga viva la llama del recuerdo en un mortal sobre el difunto en cuestión, su cuerpo emocional se mantendrá atado al lugar. Somos los humanos, en gran medida, los culpables de mantenerlos aún junto a nosotros en el recuerdo y bajo otra forma de existencia… La representaciones del cuerpo emocional suelen ser fantasmas tristes y neuróticos, carentes de inteligencia que se encuentran atrapados en un mundo al que no le encuentran la salida… Debemos de tener en cuenta que los fantasmas pueden ser incluso reales sólo por el esfuerzo de nuestra imaginación, o pueden ser producto de nuestras supersticiones, inseguridades e ignorancia.

También pueden estar presentes en nuestras frustraciones, deseos, ansiedades y miedos. Y pueden ser manifestaciones de una zona poco dominada y menos conocida de nuestra mente. Pero por el simple hecho de provenir de nuestras propias regiones internas y psíquicas adquieren proyección, influencia y vida, como cualquiera de las otras cosas que nos suceden, sea cual sea el origen.

algo sobre exorcismos...

1. algo sobre exorcismos..muy interesante...

jueves, 28 de febrero de 2008

abducciones y ovnis...

1. En este video/documental se muestran entrevistas y explicaciones sobre el famoso caso chileno de abducción sufrido por el Cabo Valdés en 1977.




2.histórico alunizaje.. Armstrong y Aldrin volvieron a sobresaltarse, la frecuencia cardíaca se disparó hasta 160 latidos por minuto. Las palabras de Armstrong.... dejaron perplejos a los técnicos de Houston... (Video extraído de serie documental Planeta Encantado).




sobre Vidas Pasadas

1. Aunque todavía no está probado fehacientemente la veracidad de las vidas pasadas..ya que es una razón de fe..en el país muchas personas optan por estas terapias..

2. soy de los que creen en las transmigración de las almas. Hay estudios científicos que avalan dichas creencias. El problema en esto de las terapias de vidas pasadas es que no existe o no se puede probar fehacientemente(según dicen) el hecho histórico y que a su vez  (también dicen) se corre el riesgo de que exista una sugestión o alucinación. Esto del hecho histórico es relativo , ya que muchos científicos no pueden explicar el como un paciente pueda dar detalles de una época o situación pasada con exactitud sin que lo haya vivido o el como puede estar grabado eso en su mente . En fin ,  sigue los estudios. Estos artículos están escritos por Lic. Marcelo Beloqui
y Dr. Victor Borak

Por medio de la Terapia de Vidas Pasadas se pueden obtener los tradicionales beneficios de una técnica terapéutica corta y efectiva (remisión o mejoramiento del síntoma), además de una calidad de vida interna y externa mejorada, con esperanza y alegría.
Al ser también y sobre todo, una técnica transpersonal, la Terapia de Vidas Pasadas suma otros interesantes aportes para el desarrollo de una vida más completa y significativa, tales como:


  • El descubrimiento vivencial, claro, incontrastable de la partícula de conciencia eterna que es el individuo.
  • El contacto con dimensiones transpersonales o seres espirituales
  • La recuperación del poder personal a través del poder de la propia voluntad.
  • La comprensión de la transición que es la muerte, despojándola de los terribles miedos que algunos sistemas culturales depositan en ella, a modo de mecanismo de condicionamiento y control de las personas.
  • El descubrimiento del propósito de vida. ¿Qué es la Terapia de Vidas Pasadas?
    Es una técnica psicoterapéutica transpersonal que consiste en traer a nuestra conciencia habitual las experiencias traumáticas ocultas de esta vida y de existencias anteriores para trabajarlas terapéuticamente. En una acepción holística es una terapia del alma ya que los dolores están en el alma y es el alma lo que hay que sanar.
    ¿En qué se basa la Terapia de Vidas Pasadas (TVP)?
    La TVP se basa en tres premisas básicas:
  • La inclusión en el trabajo terapéutico de experiencias pasadas provenientes de la vida prenatal, del nacimiento y de la infancia de la vida actual o de experiencias de vidas anteriores.
  • La relación directa existente entre los síntomas psíquicos y / o físicos de la vida presente y las experiencias traumáticas de vidas anteriores o de la actual.
  • La capacidad natural del ser humano de recordar sus vidas anteriores y la actual. ¿Qué se puede trabajar con la Terapia de Vidas Pasadas?
    Todo aquello que es motivo de consulta habitual para un psicoterapeuta, como por ejemplo: conflictos emocionales en diversos vínculos - pareja, padres, hijos, socios, amigos, etc. -, perturbaciones de la conducta, fobias, miedos, angustia, depresión, bloqueos intelectuales o afectivos, sentimientos de culpa, fracasos reiterados ya sea a nivel afectivo o material, disturbios sexuales, miedo a nuestro propio poder y éxito personal, y enfermedades psicosomáticas como alergias, bronco espasmos o soriasis entre otras.
    Si observamos áreas de nuestras vidas que nos esforzamos por transformar y que a pesar de nuestros intentos no lo logramos, es muy probable que guarden relación con aspectos derivados de experiencias de vidas anteriores e incluso de las etapas en el vientre materno, del nacimiento y la primera infancia.
    Nuestras experiencias, pensamientos y creencias anteriores y presentes diseñan nuestro destino. La utilidad de la terapia de regresión o de vidas pasadas consiste en detectar el origen profundo de nuestras trabas y liberarnos de ellas.

    ¿Cómo funciona la Terapia de Vidas Pasadas?
    La base del accionar terapéutico es la revivencia de la experiencia original responsable del problema actual y la descarga y liberación de las emociones, sensaciones y pensamientos asociados a aquélla. Se facilita así, la resignificación y transformación del mundo interno de la persona.
    ¿Cómo se llega a revivir el trauma original?
    A través de un estado expandido de conciencia es posible traer a la conciencia habitual la experiencia traumática responsable del problema actual. Al revivir el hecho traumático original la persona siente y experimenta en su cuerpo todas las sensaciones y emociones como si estuviese allí.
    La expansión de la conciencia permite tener conciencia del aquí y ahora, al tiempo que se tiene conciencia en otra dimensión. En ese estado, no existe el tiempo. Todas las experiencias están en el alma simultáneamente y es el alma quien revisa sus experiencias pasadas y trabaja con ellas hasta desprenderse de las energías emocionales y psíquicas que la perturban.
    En la regresión también se exploran y trabajan las experiencias de las etapas tempranas de la vida actual que pudieran haber reactivado la memoria emocional del pasado anterior.
    ¿Qué es una regresión?
    La regresión es, dentro de la TVP, la experiencia terapéutica en sí misma. Es el proceso mediante el cual buscamos en nuestro inconsciente o en el alma, las raíces de nuestros problemas actuales para limpiar y sanar la herida, liberándonos de sus efectos en el presente.
    Se observan tres etapas en el proceso terapéutico de una regresión:
  • Identificación - la persona está en la experiencia de vida pasada, sintiendo y experimentando todo lo que le sucede a la persona que una vez fue. Es aquí donde se produce la descarga emocional.
  • Desidentificación - desde una posición de testigo, la persona observa los patrones que influyen en su condición actual, generando la posibilidad de un proceso de aprendizaje y cambio.
  • Transformación - la sanación se produce no solamente por la revivencia y la descarga emocional o abreacción, sino por una comprensión del sentido de la experiencia y su consecuente reestructuración y resignificación psíquica y vital. ¿Se utiliza hipnosis?
    La finalidad es lograr un estado expandido de conciencia que nos ayude a acceder a lo que está oculto en nuestro inconsciente y para ello existen varios métodos. Uno de ellos es la hipnosis, pero no es necesario utilizarla y cada vez se usa menos.
    ¿Es necesario creer en la reencarnación?
    No es necesario creer en la reencarnación para emprender una TVP pues este tipo de terapia funciona igualmente, creamos o no en la reencarnación. En la sesión pueden surgir recuerdos de otras vidas o de la actual, de nuestra infancia y de nuestro nacimiento. Inclusive aunque la persona crea, al inicio, que son puras fantasías, la terapia funciona de todos modos, porque está enfocada en liberar energías que han quedado atrapadas en situaciones dolorosas de nuestro pasado.
    ¿Será verdad o será mi fantasía o será mi imaginación?
    La primera vez que hice una sesión de regresión pensé - como muchas personas - ¿será verdad o es solo mi imaginación o mi deseo de creer? A los fines terapéuticos no es significativo determinar cuanto es mío y cuanto de mi imaginación - ¡además, cómo si mi imaginación fuera algo distinto que yo! - pues lo importante es el resultado terapéutico en sí mismo que es incontrastable. Lo realmente importante es que nos permitamos descubrir las estructuras inconscientes limitantes que entorpecen o detienen nuestro crecimiento, para sanarlas y trascenderlas abriendo un nuevo y mayor espacio a nuestras potencialidades vitales.
    ¿Por qué necesito recurrir a un terapeuta?
    Porque lo que hace el terapeuta es acompañar y guiar a la persona hacia el estado expandido de conciencia que le permita acceder a las experiencias que necesita revivir. Una vez allí lo ayuda a darse cuenta, agotar y soltar las cargas emocionales y psíquicas asociadas de manera que pueda diseñar un nuevo futuro.
    ¿Es el terapeuta quien nos sana?
    El terapeuta acompaña y guía la sanación de la persona. Es la persona la que asume la responsabilidad que tiene sobre su propia vida y por lo tanto de su sanación. En esta terapia tiene mucha importancia la comprensión e interpretación que haga la propia persona, ayudando a las personas a confiar en sí mismas y a no delegar su poder en el afuera.
    ¿Cómo es formalmente esta terapia?
    En una primera sesión se aclara lo que el paciente espera encontrar y sus motivaciones, se revisa a grandes rasgos su historia personal y se despejan dudas. En las sesiones posteriores, que duran aproximadamente dos horas se realizan las regresiones propiamente dichas y luego conversamos acerca del material surgido. La frecuencia de las sesiones depende de la persona y sus necesidades. No hay una frecuencia preestablecida como ocurre, en general, en las terapias convencionales.
  • Estigmas

    ¿Qué es realmente un estigma? Es una marca, una señal en forma de lesión, surgida sin origen físico aparente, que imita cualquiera de las heridas recibidas por Cristo durante su tortura. Los más frecuentes e importantes por su profundo simbolismo – fundamental para el Cristianismo – son las lesiones que reproducen las cinco llagas, las perforaciones en pies y manos y la herida de la lanza recibida en el costado. A la lista de estos estigmas por antonomasia se añade el del hombro, que a menudo aparece herido, caído o deformado, evocando así el peso de la cruz arrastrada por Jesucristo en su camino al Gólgota. La famosa estigmatizada Louise Lateau portaba este estigma, cuyo efecto era tan intenso que inutilizaba su brazo derecho. Aparecen asimismo estigmas sobre la espalda, en forma de latigazos, reproduciendo la flagelación. El padre Pío, entre otros, presentaba este estigma, como lo atestiguaban diferentes fotografías de sus camisas. Otro estigma es el que aparece sobre la frente, un conjunto de pequeñas lesiones, de doce a quince generalmente, que reproducen las heridas provocadas por la corona de espinas, como las que mostraba, en el siglo XVI la parisina Sor Loise de Jesús; o Jeanne Boisseau, de cuya frente brotaba sangre todos los viernes a las tres de la tarde, a raíz de la Cuaresma de 1862.

    Cuando todas estas marcas se dan simultáneamente, se habla de estigmatización completa, un hecho raro, si es que se puede hablar de rareza cuando nos referimos a este extraño fenómeno. Uno de los pocos "estigmatizados completos" fue Catherine de Ricci, quien durante doce años, entre el jueves y el viernes, presentaba las cinco llagas, la corona de espinas, los azotes y el estigma del hombro.

    A estos estigmas se pueden añadir otros mucho menos comunes, como heridas en las rodillas conmemorando las caídas de Cristo, o representaciones simbólicas como cruces, látigos e incluso letras o palabras.

    LA MARCA DE DIOS

    Francesco Forgione, conocido como el padre Pío, fue un enigma viviente para médicos y especialistas hasta su muerte en 1968. Ingresó a los quince años en un monasterio y hacia el año 1915 sufrió una experiencia que marcó su vida. Tuvo una visión de Cristo mientras se encontraba arrodillado en un banco de la iglesia donde acababa de decir misa. Difícilmente pudo explicar su vivencia: "Sentí como si me fuera a morir... La visión se desvaneció y advertí que mis manos, pies y costado estaban perforados y sangrando profusamente". Intentó ocultar sus heridas, pero fue inútil. Los responsables del monasterio le pusiero

    n bajo la tutela de diferentes autoridades médicas que estudiaron de cerca las heridas. De modo prácticamente unánime, reconocieron que éstas atravesaban completamente sus manos, despedían un aroma agradable y ningún tratamiento había sido útil para curarlas. No tenían explicación alguna para el suceso. Además, el hermano Francesco sufría terribles hipertermias, elevadas subidas de temperatura que hacían romperse los termómetros clínicos. Diferentes manifestaciones paranormales se producían en torno a su persona: bilocación, sanación, don de profecía y una extraña capacidad para leer el pensamiento ajeno. Uno de los informes médicos manifiesta el estu

    por de los doctores: "He examinado al padre Pío en cinco ocasiones a lo largo de quince meses y, aunque a veces he notado algunas modificaciones en las lesiones, no he conseguido clasificarlas en ningún orden clínico conocido... Creo que incluso se podría ver cualquier objeto o leer un texto colocado al otro lado de su mano".

    Francesco Forgione, el padre Pío, constituye, tanto desde el punto de vista místico como parapsicológico y médico, un misterio incómodo y desconcertante para la ciencia. Pero no ha sido, ni es, el único. San Francisco de Asís pasa por ser el primer estigmatizado de la historia. En medio de una intensa visión, el santo contempló la imagen de un serafín representando a Cristo crucificado. Mientras lo extraño del hecho turbaba su corazón, empezaron a aparecer en sus manos y pies las marcas de los clavos que poco antes viera en el crucificado que había aparecido ante él.

    TRASPASADOS POR LA LUZ

    Bien puede decirse que hay tantos tipos de estigmas como estigmatizados. Existe, sin embargo, una característica común que marca el comienzo de la estigmatización. Generalmente, el afectado es un visionario y recibe sus heridas en el curso de un éxtasis profundo en el que la luz se manifiesta como agente primordial. El místico suele ser presa de un éxtasis intenso, durante el cual contempla una figura radiante que representa a Cristo en la cruz y de cuyas llagas parten rayos. La estigmatizada Marie-Julie Jahenny relataba así su experiencia: "Nuestro Señor se me apareció con sus cinco llagas resplandecientes. Había como un Sol en torno a ellas. De cada llaga surgió un rayo luminoso que golpeó mis manos, mis pies y mi costado. En el extremo de cada rayo había una gota de sangre roja". La experiencia es fulminante y arrasa todos los contenidos de la conciencia.

    Como si parte de esa luz hubiera quedado impresionada en las heridas, en algunos casos los estigmas desprenden una extraña luminosidad, a veces con formas iridiscentes, como afirman los testigos de la estigmatizada del siglo XVII Jeanne-Marie Bonomo.

    Otra característica que diferencia a los estigmas de las lesiones naturales es que las heridas – que no sufren procesos de infección, pero tampoco pueden curarse – sangran de forma cíclica, en mayor o menor medida y según los casos, coincidiendo con fiestas religiosas asociadas a Cristo o la Cruz. Es sobre todo el Viernes Santo cuando su actividad se recrudece, como si algo o alguien, ya sea Dios o la mente del místico, tratara de enfatizar el momento cumbre de la Pasión.

    La propia sangre del estigmatizado no es menos sorprendente. A menudo, como en el caso del padre Pío o de Jeanne de la Croix, exhala agradables perfumes; en otros casos mantiene una elevada temperatura y calienta los objetos que toca, o rompe las vasijas en las que es introducida. Pero sin duda el fenómeno más sorprendente y que ha dejado perplejos a los que han podido observarlo es el de la sangre fluyendo en direcciones insólitas, desafiando literalmente a las leyes de la gravedad y corriendo de la misma forma en que lo haría si el estigmatizado estuviera crucificado. Así se observó en Teresa Neumann. Pese a estar tendida sobre su lecho, la sangre que manaba de las llagas de su pie corría hacia los dedos en lugar de dirigirse hacia los talones, como si realmente tuviera los pies sobre la cruz.

    Este hecho resulta especialmente desconcertante, pues el fenómeno se produce fuera del cuerpo del estigmatizado y, por lo tanto, no hay mecanismo fisiológico capaz de explicarlo. Pero, de hecho, ¿qué puede explicar los propios estigmas?

    Para el creyente, se trata de un don concedido por Dios. El estigmatizado pide, enfervorizado por la oración y la meditación continua, sufrir los padecimientos de Cristo. Para la Iglesia, el estigma es un "carisma", una marca concedida a las personas especialmente santas para estimular la fe de quienes les contemplan y para servir de ayuda en el camino de autoperfección moral y espiritual del asceta. Una tercera interpretación, a la que no se adhieren los sectores más conservadores, es la propuesta por el sacerdote Dom Alois Mager, según la cual los estigmas son producto de la autosugestión provocada por un inusitado estado de contemplación mística y fervor religioso.

    ¿Gracia divina? ¿Enfermedad? ¿Fenómeno parapsicológico? El misterio de los estigmatizados está muy lejos de quedar resuelto. Sin embargo, eso importa poco a los millones de personas que peregrinan a la iglesia de San Giovanni Rotondo para venerar al padre Pío, el más asombroso estigmatizado y místico de nuestro siglo.